Lava el exceso de sal del kombu con agua si lo ves necesario. Cuece en una cazuela con agua de 30 a 45 minutos o hasta que esté totalmente tierno. Guarda ese líquido para preparar algún caldo (cuanta menos agua utilices para cocerlo, más intenso quedará su sabor).
Corta las algas en tiras finas y ponlas en una cazuela con agua, mirin y sake. Deja que el alcohol se evapore antes de añadir los condimentos.
Incorpora el vinagre de arroz, la salsa de soja, el azúcar y las virutas de katsuobushi (opcional). Cocina a fuego lento unos 20-30 minutos o hasta que el líquido se reduzca casi por completo removiendo de vez en cuando para que se reparta el sabor de forma uniforme.
Deja enfriar y guarda en la nevera, lo que intensificará los sabores.
Sirve bien frío con pepino en tiras, semillas de sésamo tostadas y, si te apetece, unas gotas de la-yu para un toque picante.