Utensilios
- 1 Horno
- 1 Bandeja para hornear
Ingredientes
Masa
- 500 gr. harina de fuerza
- 450 ml. agua
- 4 gr. levadura seca o 12 g fresca
- 2 cdtas. sal
- 2 cdas. aceite de oliva (para la masa)
- Extra de aceite de oliva
Cobertura
- 150 gr. kimchi
- 1 cebolla pequeña
- 2 cdtas. mantequilla
- 2 cdtas. aceite de oliva
- 2 cdas. gochujang
- 200 gr. queso mozzarella rallado (Nota 1*)
Paso a paso
Elaboración de la masa (al menos 12 horas de antelación)
- Mezcla la harina con el agua. Tapa el recipiente y llévalo a la nevera durante 45 minutos.
- Disuelve la levadura y la sal en recipientes separados, cada una con un poco de agua tibia (Nota 2). Añade ambos líquidos a la masa y mezcla hasta integrar.
- Incorpora el aceite de oliva y amasa durante 5 minutos más.
- Tapa el recipiente y deja reposar la masa 30 minutos en la nevera.
- Sácala, pliega la masa 5 veces en ambos sentidos, tapa y vuelve a refrigerar.
- Repite este proceso 3 veces en total.
- Extiende la masa a una bandeja previamente engrasada y unta la superficie con aceite de oliva.
- Cubre la bandeja con una bolsa holgada o papel film sin que toque la masa. Lleva a la nevera y deja reposar entre 12 y 72 horas.
Cobertura
- Pela la cebolla, córtala en pluma fina y sofríe a fuego bajo con la mantequilla y el aceite hasta que caramelice.
- Deja atemperar la cebolla y mézclala con el kimchi bien escurrido y cortado, junto con el gochujang.Reserva hasta el momento de usar.
Horneado
- Saca la masa de la nevera 2–3 horas antes y cúbrela con otra bandeja si necesita altura.
- Precalienta el horno a 220 °C.
- Añade un chorro generoso de aceite de oliva sobre la masa y presiona con los dedos para formar burbujas.
- Reparte el topping de kimchi y espolvorea el queso rallado.
- Hornea durante 25 minutos en la parte central. Si se dora demasiado rápido, baja la temperatura a 190–200 °C y hornea unos minutos si fuera necesario. (Nota 3*)
- Deja atemperar 30 minutos antes de desmoldar y cortar.
Notas
Nota 1*. Yo he utilizado queso mozzarella pero seguramente para la próxima utilice algún queso con un sabor más intenso. Así que tómate la libertad de usar el queso que prefieras.
Nota 2.* Es importante que la temperatura del agua no esté demasiado caliente para que no mate la levadura, pero que esté lo suficientemente para que lo active, entre 35-45°C, o como digo yo, que con el dedo notes que “tiene temperatura”. Si utilizas levadura fresca, lo puedes echar directamente desmenuzándolo un poco.
Nota 3.* Cada horno es un mundo, así que conviene vigilar el horneado.
