Utensilios
- 1 Vaporera (o microondas)
Ingredientes
- 500 gr. calabaza variedad cacahuete (225 gramos peso en puré)
- 200 gr. harina de arroz glutinoso
- 50 gr. azúcar moreno
- ¼ cdta. sal
- panko
- Aceite para freír
Paso a paso
La masa
- Pela, retira las semillas y corta en cubitos la calabaza. Cocínalo al vapor (lo puedes hacer en una vaporera o al microondas) hasta que esté totalmente blando.
- Escurre el líquido que ha soltado y tritura hasta que se haga un puré uniforme. Necesitarás de 200 a 225 gramos de puré de calabaza (en los ingredientes indico más cantidad debido a que hay que restarle las partes que no sirven y lo que se pierde por el camino al triturar y cambiar de recipientes).
- Pon en un bol el puré de calabaza cuando haya atemperado, la harina de arroz glutinoso, el azúcar, la sal y mezcla con las manos hasta obtener una masa homogénea con una superficie lisa y brillante.
Fritura
- Calienta abundante aceite para freír. Divide en porciones de entre 35 y 40 gramos, forma pelotitas con cada una de ellas y aplasta ligeramente con las palmas de la mano hasta conseguir discos de 1 centímetro de grosor. Pasa los pastelitos por un recipiente con agua, y seguidamente, por un recipiente con panko para empanarlos.
- Introduce los pastelitos empanados en el aceite caliente y fríe a fuego medio/bajo hasta que el rebozado esté completamente dorado, suele tardar de 4 a 5 minutos. Retira del fuego, escurre bien y listos para comer.
Vídeo
Notas
- La masa perfecta debe ser muy maleable, pero sin quedarse pegado a las manos al manipularla ni tampoco quebrarse con facilidad, que sea lo más húmedo posible manteniendo la forma. Puedes ajustar las cantidades añadiendo más agua si se quiebra con facilidad o más harina de arroz glutinoso si está muy pegajoso.
- Comprueba si está totalmente cocinado el interior del primer pastelito por si necesitas ajustar la temperatura del aceite para los restantes.
- Se puede utilizar cualquier variedad de calabaza. Deberás tener en cuenta que cada una de ellas tiene un grado de humedad diferente, para los más acuosos utiliza menos cantidad de puré y para los que son más secos puedes añadir pequeñas cantidades de agua a la masa hasta conseguir la textura óptima.
- No cuezas la calabaza en agua para ya que no nos interesa que absorba agua extra.
