Hay recetas que se quedan contigo, y este aceite picante chino casero estoy segura de que va a ser una de ellas. En casa no nos puede faltar siempre un buen aceite de chile, lo usamos para dar vida a arroces y fideos, a ensaladas o también para carnes -osea para todo- jeje.

El chili oil (辣椒油, làjiāo yóu), en cualquiera de sus versiones, es uno de los condimentos más populares en toda Asia. Cada región tiene su versión: algunos lo hacen con cacahuetes, otros con cebolla crujiente o incluso con soja fermentada. Esta receta es mi última versión. Y lo más interesante, es que viene con tips.
¿Qué es el aceite picante chino?
El aceite picante chino, aceite de chile o chili oil es un aceite infusionado con chiles secos, especias y aromáticos. Su origen se asocia con la provincia de Sichuan, famosa por su cocina picante y su característico ”adormecimiento” (麻辣 málà).
Existen muchas opciones en el mercado, como el archiconocido Lao Gan Ma, que me encanta, PERO, lo bueno de hacerlo en casa es que puedes ajustar el nivel de picante y el tipo de especias a tu gusto. Además, nada supera el olor del aceite caliente cuando entra en contacto con la base de chiles secos: pura magia.

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- Copos de chile y chile en polvo: Los copos aportan el picante y el posterior toque crujiente al tostarse con el aceite y, el formato polvo intensifica el color rojizo intenso. Puedes usar mayor o menor proporción de chile y aceite según tu tolerancia al picante.
- Pimienta de Sichuan: no es picante, sino que aporta ese cosquilleo tan característico en la lengua. Si no te gusta o no lo tienes a mano, omítela o reemplaza con un poco de pimienta blanca.
- Aceite de girasol: Es el aceite de sabor neutro más común en España, pero si me lees desde otro país, quizás te sea más cómodo conseguir de maíz, canola, o cacahuete. El sabor neutro es importante al preparar aceite de chile casero porque estás infusionando el aceite con los aromas del resto de los ingredientes, y son esos ingredientes, y no el aceite en sí, los que deben resaltar.
- Aceite de sésamo tostado: se añade al final para potenciar el aroma. Es un ingrediente opcional, ya que este aceite tiene un aroma que a quien no le encanta, le puede resultar “contaminante”.
- Aromáticos (ajo, jengibre y cebolleta): construyen la base de sabor, profunda y ligeramente dulce. Puedes utilizar incluso cebolla, cebolla roja, ajete o puerro.
- Anís y canela: ese toque oriental que eleva el conjunto.

¿Qué chile se usa para el aceite picante? + sustitutos que puedes usar
En la cocina china, especialmente en la región de Sichuan, se usan varios tipos de chiles secos para preparar el clásico aceite picante chino casero o chili oil. Aún así, el más común, y con el que podemos trabajar desde casa sin complicarnos, es el chile Facing Heaven (Chao Tian Jiao, 朝天椒), un chile rojo seco, de forma alargada, color intenso y picante suave/medio. Su nombre significa literalmente “mirando al cielo”, porque crece apuntando hacia arriba. Este chile tiene un sabor ligeramente ahumado y afrutado, ideal para infusionar el aceite.
Otros chiles populares en la cocina china son:
- Er Jing Tiao (二荆条): más suave, con un sabor más profundo y un rojo brillante.
- Xiaomila (小米辣): pequeño, muy picante, usado en salsas y platos del suroeste chino.

Algunos sustitutos que puedes tener en cuenta:
Si vives en algún lugar donde sea complicado de conseguir el chile chino mencionado, no pasa nada. Puedes preparar un chili oil con estos sustitutos comunes:
- Chile de árbol seco mexicano: muy aromático y de picor medio-alto, da un tono rojizo intenso al aceite.
- Cayena seca: su sabor es más directo, ideal para quienes prefieren un aceite más picante.
Puedes mezclar estos chiles con paprika o pimentón dulce para darle color al aceite sin aumentar demasiado el nivel de picante.
Cómo hacer aceite picante chino casero paso a paso
1. Prepara la mezcla de chiles
Primero, vamos a crear una base de chile condimentada para que el resultado final quede lleno de sabor. En el tarro donde vayas a guardar el aceite de chile -resistente al calor y con tapa hermética- mezcla los copos de chile, chile en polvo, sal, azúcar y pimienta de sichuan.
Agrega las 2 cucharadas de aceite de girasol -estas a temperatura ambiente- y mézclalo bien. Desde que probé a añadirle este pequeño paso la receta ha mejorado muchísimo, lo que hace es hidratar los ingredientes secos y así no nos arriesgamos a quemar los ingredientes al regar el aceite caliente.
Pasa las semillas de sésamo blancas por el mortero, da un par de vueltas sin llegar a hacerlas polvo, lo justo para que mantengan más o menos el grano, pero sacándole su aceite. Reserva a parte.

2. Prepara las aromáticas
Remoja el anís y la canela en agua durante 5 minutos y seca muy bien con papel absorbente. De esta manera, al igual que los secos de la base de chile, evitaremos que se queme en el aceite, pero al ser agua, hay que secarlo muy bien para que el aceite no salte.
Corta el jengibre en rodajas, la cebolleta en trozos de unos 5 centímetros y, pela y aplasta los dientes de ajo para ayudar a que suelte mejor su aroma.

3. Fríe los aromáticos
Calienta los 250 mililitros de aceite en una cazuela, cuando haya alcanzado los 150 °C aproximadamente (puedes comprobar introduciendo un trozo de cebolleta o jengibre y observar que burbujea suavemente), añade el jengibre, la cebolleta y el ajo.
Mantén la temperatura para que no se quemen antes de desprender todo su aroma, regula el fuego para que el burbujeo del aceite se mantenga siempre suave.
Cuando comiencen a tostarse, agrega el anís y la canela y deja que se siga friendo a la misma temperatura unos dos minutos más. La clave está en que todos los ingredientes se tuesten sin llegar a quemarse.
Baja el fuego al mínimo y retira todos los sólidos con un colador.

4. Vierte el aceite sobre el chile
Apaga el fuego. Vierte lentamente la mitad del aceite sobre la base de chile y remueve. Si usas semillas de sésamo en crudo, agrégalo en este momento para regar el resto del aceite a continuación y se tueste ligeramente. Verter aceite en dos o más rondas ayuda a que la base de chile se cocine y se aromatice, pero que no se queme por el exceso de calor. Si utilizas semillas ya tostadas, agrégalo ahora, cuando ya tengas el aceite de chile listo.
Por último, añade el aceite de sésamo tostado para potenciar el aroma. Tapa y guárdalo en la nevera.

Recuerda, que esto es importante
- Si no estás seguro de la temperatura del fuego, es mejor que esté tirando a frío y poco a poco lo vayas subiendo, a que esté demasiado caliente y se te queme (que para esto segundo no hay vuelta atrás jeje). Dicho lo anterior, usa un termómetro si puedes; el control de temperatura marca la diferencia.
- Si te sobra aceite infusionado, porque como a mi, te has pensado que cabía más líquido en el carro que has escogido, ¡no lo tires!. Usa este aceite para saltear alguna carne o verdurita, que le da un toque aromático espectacular a cualquier comida.

- Aprovecha el ajo y la cebolleta después de haberlos usado para infusionar. La cebolleta quedará crujiente y es un toppings exquisito para tallarines o carnes salteadas. El ajo, que estará muy tierno, lo puedes usar para untar pan, por ejemplo.

Conservar y recalentar
Conservación: dura hasta 3 meses en nevera en un frasco hermético. Este tiempo es orientativo, así que sobre todo, fíjate en que no se ponga turbio.
Recalentar: no es necesario; si se solidifica ligeramente, deja a temperatura ambiente unos minutos.
Congelar: mejor que no lo intentes, se pone raro.
Dudas que a veces os surgen
¿Qué tipo de chile usar?
Por supuesto puedes utilizar la variedad de chile que más te guste, aunque yo suelo utilizar el “chile chino común”,también conocido como facing heaven, que son bastante suaves en cuanto a nivel de picante y aporta bastante sabor.
¿Se puede usar otro aceite?
Sí, cualquier aceite vegetal de sabor neutro sirve, aunque el de girasol mantiene mejor el color.
¿Por qué añadir el aceite en dos tandas?
Así se infusiona poco a poco y se evita que los chiles se quemen y amarga el sabor.
¿Qué hacer si queda demasiado picante?
Agrega más aceite de girasol o mezcla con un poco de miel o azúcar.
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Aceite picante chino casero – Todo lo que necesitas saber
Ingredientes
Base de chile
- 100 gr. copos de chile seco
- 2 cdas. chile seco en polvo para el color
- 1 cdta. sal
- 1 cdta. azúcar
- ½ cdta. pimienta de sichuan
- 250 ml. + 3 cdas. aceite de girasol
- 2 cdas. semillas de sésamo blancas crudas o tostadas, se añaden en pasos diferentes
- 2 cdas. aceite de sésamo tostado
Especias y aromáticas
- 10 rodajas jengibre
- 5 dientes de ajo
- 4 tallos de cebolleta china
- 2 anís estrellados
- 1 trozo de canela china en rama
Paso a paso
- En un tarro resistente al calor con tapa hermética -donde vas a guardar el aceite picante- mezcla los copos de chile, el chile en polvo, la sal, el azúcar y la pimienta de Sichuan.
- Agrega las 2 cucharadas de aceite de girasol, a temperatura ambiente, y mezcla bien para hidratar los ingredientes.
- Machaca las semillas de sésamo ligeramente en un mortero y resérvalas a parte.
- Pon a remojo el anís y la canela en agua 5 minutos y seca muy bien con papel absorbente.
- Corta el jengibre en rodajas; aplasta los ajos previamente pelados y trocea la cebolleta en trozos de 5 centímetros.
- Calienta los 250 ml. de aceite de girasol a unos 150 °C (*Nota 1).
- Añade el jengibre, la cebolleta y el ajo.
- Deja que burbujeen suavemente hasta que empiecen a dorarse, tardará entre 45 segundos y un minuto.
- Incorpora el anís y la canela, y fríe 2 minutos más (*Nota 2).
- Baja el fuego al mínimo y retira los sólidos con un colador.
- Apaga el fuego. Vierte la mitad del aceite caliente sobre la mezcla de chiles y remueve.
- Si usas sésamo crudo, agrégalo ahora (*Nota 3) y vierte el resto del aceite caliente encima.
- Deja reposar unos minutos y añade el aceite de sésamo tostado al final.
- Tápalo y cuando se enfríe, guárdalo en la nevera.

Yui, has sido un descubrimiento para mi!! El aceite riquísimo. Se hace en un momento y se le puede echar literalmente a todo, porque le queda genial a cualquier plato. He ajustado las cantidades de picante, por si acaso. Pero creo que la próxima vez me animaré a hacerlo algo más picantón. Gracias por la receta ❤️
Me alegro muchísimo de que te haya gustado! :)