La cheesecake o tarta de queso japonesa es uno de esos postres que enamoran sin necesidad de excesos. No es pesada, no empalaga y tiene una textura tan ligerita, que prácticamente deshace en la boca solo. Si alguna vez la has probado, seguro que recuerdas esa sensación de estar comiendo algo entre bizcocho y nube.

Aquí, en España, y en otros muchos países occidentales no es tan fácil de encontrar en las pastelerías, solo lo venden en lugares muy específicos. Así que qué mejor opción que prepararlo en casa.
Además, lleva poquitos ingredientes y todos muy básicos de la repostería. El proceso es más sencillo de lo que parece, y solo hace falta un poco de mimo para que salga bien.
¿Cómo es la cheesecake japonesa?
Este pastel, conocido en Japón como Japanese Cotton Cheesecake, nació como una adaptación más suave de las tartas de queso occidentales. Menos azúcar, menos grasa y una textura mucho más aireada. Es una receta que encaja perfectamente cuando apetece algo dulce, pero ligero y delicado.
Sus principales diferencias frente a otras tartas de queso son:
- No lleva base de galleta.
- Se elabora con claras montadas tipo merengue.
- Se hornea al baño María para una cocción suave y uniforme.
Existen muchas versiones, pero la receta base destaca precisamente por su sencillez y equilibrio.

Ingredientes para tarta de queso japonesa esponjosa
Puedes conseguir todos los ingredientes de despensa asiática en bean eats 🙂
Lácteos y base
- Mantequilla sin sal: aporta suavidad y ayuda a integrar el queso con la leche.
- Queso crema: es la base del sabor, mejor si es tipo untar y sin grumos.
- Leche entera: aligera la mezcla y contribuye a esa textura tan característica.

Ingredientes estructurales
- Yemas de huevo: enriquecen la masa y aportan color.
- Claras de huevo: una vez montadas, son las responsables de que la tarta quede alta y esponjosa.
- Harina de trigo y maicena: La primera aporta estructura sin hacerla pesada que mezclada con la maicena, conseguiremos una miga más fina y ligera.

Sabor y equilibrio
- Azúcar blanco: Cumple con dos funciones básicas, que son las de endulzar y estabilizar el merengue.
- Sal: realza el sabor del queso y equilibra el conjunto. ¡Y si soy! jeje, soy de esas personas que le echa un poco de sal a todo lo dulce.

Cómo preparar cheesecake japonés
1. Preparación previa
Precalienta el horno a 160 °C. Aprovecha este momento para preparar todos los ingredientes y tenerlos a mano. Trabajar con todo listo facilita mucho el proceso.
2. Base de lácteos
En una cazuela, a fuego bajo, derrite la mantequilla y mézclala con la sal, el queso crema y la leche. Remueve despacio hasta que todo quede bien integrado. Retira del fuego y deja que la mezcla se temple.

3. Mezcla de yemas
Separa las yemas y las claras de los huevos. Coloca las yemas en un bol grande y bátelas hasta que queden lisas. Ve añadiendo poco a poco la mezcla de la cazuela, integrando con suavidad. Luego, tamiza la harina y la fécula de maíz sobre el bol y bate lo justo hasta que no queden grumos.

4. Montar claras
En otro bolgrande, bate las claras hasta que empiecen a coger cuerpo. Añade el azúcar en 3 o 4 tandas, sin dejar de batir, hasta obtener un merengue firme pero brillante. No es necesario sobrebatir.

5. Integrar todo
Incorpora las claras montadas a la mezcla anterior en 3 o 4 veces, siempre con movimientos envolventes y paciencia. Aquí está gran parte del éxito de la tarta.

6. Prepara el molde
Engrasa ligeramente un molde redondo -para las cantidades que he indicado al final de esta receta, he utilizado un molde de 6 pulgadas/15 centímetro-. Coloca dos tiras (de papel vegetal o aluminio) en forma de cruz y forra bien la base y las paredes con papel vegetal. Vierte la masa y da unos pequeños golpes al molde sobre la encimera para eliminar burbujas de aire.

7. Horneado al baño maría
Coloca el molde dentro de una bandeja profunda y añade agua caliente hasta cubrir unos dos dedos. Sitúa la bandeja en el horno, ligeramente por debajo del centro para que el molde ocupe justamente el sitio central del espacio.
Hornea 20 minutos a 160 °C. Baja la temperatura a 140 °C y hornea 50 minutos más.
Saca la tarta del horno y desmolda con cuidado.

Recuerda. Esto es muy importante…
- Montar bien las claras, pero sin pasarse
- Integrar las diferentes texturas siempre con movimientos envolventes
- Usar baño María
- Respetar las temperaturas del horno
- Forrar bien el molde o utilizar molde en 1 sola pieza.

Conservar y recalentar
Esta tarta de queso japonesa se conserva en la nevera hasta 3 días, bien tapada para que no se reseque. Y para disfrutar mejor de su sabor, te recomiendo sacarlo unos minutos antes de la nevera para que atempere antes de hincarle el diente.
Dudas que a veces os surgen
¿Es normal que baje un poco al enfriarse?
Sí, una ligera bajada es normal. No debería hundirse si el horneado ha sido correcto.
¿Puedo utilizar un molde desmontable?
Sí, puedes usar un molde desmontable, pero con algunas precauciones ya que la cheesecake japonesa se hornea al baño María, y los moldes desmontables no son totalmente estancos, así que existe el riesgo de que entre agua en la masa. Para evitarlo:
- Envuelve bien la base del molde con varias capas de papel de aluminio, ajustándolo bien por fuera.
- Asegúrate de que el cierre esté bien firme antes de verter la masa.
- Coloca el molde ya protegido dentro de la bandeja con agua caliente.
Si tienes opción, un molde no desmontable es más seguro, pero bien sellado, el desmontable funciona perfectamente y no afecta al resultado final.

¿Es el mismo tiempo de horneado si preparo una tarta con más cantidad?
No, el tiempo de horneado cambia si aumentas la cantidad. Aunque lo que manda no es tanto la cantidad total, sino el diámetro del molde y la altura de la masa.
Algunas orientaciones útiles que te puedo dejar si utilizas un molde o cantidades diferentes son:
- Si usas un molde más grande, pero la misma cantidad de masa y la tarta queda más baja, el tiempo puede incluso reducirse ligeramente.
- Si usas más masa en un molde similar y la tarta queda más alta, necesitará más tiempo, sobre todo en la segunda fase a 140 °C.
En cualquier caso, hablamos de diferencias de 5, 10 o 15 minutos. Si es la primera vez que lo preparas, mi consejo es que vigiles. La tarta completamente horneada debe estar firme en los bordes y ligeramente temblorosa en el centro, sin llegar a estar líquida.
Si te surge cualquier otra duda, déjamelo en comentarios. ¡Trataré de responderte lo antes posible!
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Cheesecake japonesa super esponjosa
Utensilios
- 1 Molde 6” o 15 centímetro de diámetro
- Papel vegetal
Ingredientes
Base de queso
- 50 gr. mantequilla sin sal
- 50 gr. queso crema
- 75 ml. leche entera
- 1 pellizco de sal
Masa
- 4 yemas de huevo
- 30 gr. harina de trigo
- 30 gr. fécula de maíz
Claras montadas
- 6 claras de huevo
- 75 gr. azúcar blanco
Paso a paso
- Precalienta el horno a 160 °C.
- Coloca la mantequilla, el queso crema, la leche y la sal en una cazuela y remueve hasta conseguir una mezcla homogénea. Apaga el fuego y dejar templar.
- Bate las yemas hasta que queden completamente lisas y suaves. Añade la mezcla de la cazuela poco a poco al mismo tiempo que vas mezclando.
- Tamizar la harina y la fécula sobre la mezcla líquida y vuelve a mezclar.
- En otro bol, monta las claras con una batidora. Agrega el azúcar en varias rondas, sin dejar de batir, hasta picos firmes.
- Incorporar el merengue en 3 o 4 partes a la mezcla anterior con movimientos suaves y envolventes.
- Forrar el molde con papel vegetal. Primero, coloca dos tiras de 2 centímetros de grosor, con un largo que cubra toda la base y las paredes del molde. Luego, coloca otro papel en la base y uno más para forrar la pared.
- Echa la masa en el molde y golpea ligeramente sobre la encimera para liberar las burbujas. Coloca el molde en una bandeja con dos dedos de agua caliente.
- Hornear al baño María 20 min a 160 °C, luego baja 140 °C y hornea 50 minutos más. (Nota 1)
- Desmoldar con cuidado y listo para disfrutar.
