Pollo frito coreano (picante y no picante)

receta pollo frito coreano 1

El pollo frito coreano se ha convertido en una de mis versiones favoritas. Su textura es ultra crujiente y por si no fuera suficiente, se pueden rebozar con varias salsas diferentes para intensificar el sabor. 

Personalmente creo que merece muchísimo la pena prepararlo en casa, porque resulta bastante económico y las salsas son prácticamente mezclar un par de ingredientes y ya. A diferencia de otras versiones, el pollo frito coreano destaca por su técnica de doble fritura, que hace que el rebozado quede ligero y extremadamente crujiente.


¿Qué es la técnica de la doble fritura?

La técnica de la doble fritura consiste en freír un alimento dos veces, pero a distintas temperaturas y con objetivos diferentes en cada fase. En la primera fritura, se utiliza una temperatura más baja para que el alimento —en este caso, el pollo— se cocine bien por dentro sin que el exterior se dore en exceso. En este punto, la capa exterior aún no es crujiente, ya que el objetivo principal es que el calor penetre y cocine de manera uniforme.

Después de esta primera fritura, se deja reposar el alimento unos minutos para que atempere. Este paso es importante porque permite que el vapor interno salga hacia el exterior, reduciendo la humedad de la superficie. Es precisamente esta pérdida de humedad la que hace posible el siguiente paso.

La segunda fritura se hace con el aceite más caliente. Aquí ya no se busca cocinar el interior, sino transformar el exterior: el calor alto elimina rápidamente la humedad restante y crea una capa dorada, seca y muy crujiente. Este contraste entre un interior jugoso y un exterior crujiente es lo que hace que esta técnica sea tan valorada en las frituras asiáticas, especialmente en recetas como el pollo frito coreano.

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Ingredientes para preparar pollo frito coreano

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Base para el pollo frito

Alitas de pollo. Este es el corte típico para el pollo frito coreano, aunque puedes utilizar simplemente pollo troceado. Mi recomendación en cualquier caso es que utilices cortes con hueso, ya que quedan muchísimo más jugosos. 

Sal y pimienta negra molida. Aunque luego vayan acompañadas con una salsa intensa, esto resulta una sazón básica para que el propio pollo tenga sabor. 

Fécula de patata y harina de trigo. La mezcla de estas dos harinas hacen que el rebozado quede crujiente y al mismo tiempo ligero. La fécula es la responsable de crear una estructura aireada y a la vez crujiente, y la harina de trigo, ayuda a que el rebozado quede más robusto y se adhiera mejor.

Bicarbonato de sodio. Una pequeña cantidad de estos polvitos hacen que el rebozado se airee muchísimo. 

Huevos. Es color, sabor y esponjosidad.

Aceite de girasol. Es mi aceite de preferencia para las frituras ya que tiene un sabor neutro y no le roba protagonismo al resto de sabores.

ingredientes para pollo frito coreano

Salsa picante gochujang (Yangnyeom tongdak)

Ajo. Es la base aromática. Aporta un sabor intenso y profundo que se potencia al cocinarlo ligeramente. Además, da ese toque casero y sabroso tan típico de las salsas asiáticas.

Ketchup. Aunque pueda parecer extrañol, tiene un papel importante: aporta dulzor, acidez suave y cuerpo. Actúa como una base que une todos los sabores y ayuda a conseguir una textura más densa y brillante.

Miel. Equilibra el conjunto aportando dulzor. Su función es contrarrestar el picante del gochujang y la acidez del vinagre, además de contribuir a ese acabado ligeramente caramelizado cuando la salsa se espesa.

Vinagre de arroz. Es clave para que la salsa no resulte empalagosa. Refresca el conjunto y realza el resto de sabores, haciendo que todo sea más equilibrado.

Gochujang. El ingrediente protagonista. Se trata de una pasta de chile fermentado coreana que aporta picor, profundidad y un sabor umami muy característico. Es lo que define el perfil coreano de la salsa.

Sésamo blanco tostado. Añade un toque crujiente, un aroma tostado y un matiz ligeramente a fruto seco que completa el plato tanto en sabor como en textura.

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Salsa soja y miel

Salsa de soja. Es la base principal del sabor. Aporta salinidad y profundidad, que es esencial para darle carácter a la salsa y equilibrar el dulzor de otros ingredientes.

Miel. Introduce el toque dulce que define esta versión. No solo suaviza la intensidad de la soja, sino que también ayuda a que la salsa se adhiera mejor al pollo y le da ese acabado ligeramente caramelizado.

Agua. Puede parecer un ingrediente irrelevante, pero cumple una función importante: aligera la salsa y permite que todos los sabores se integren sin que quede demasiado densa desde el inicio de la cocción.

Mirin.Complementa la miel y le da un extra de complejidad al sabor dulce, además de un ligero toque ácido y aromático. 

Ajo y jengibre. El duo típico de la cocina asiática. El ajo añade profundidad y un sabor intenso que se integra en toda la salsa, mientras que el jengibre aporta frescor y un matiz ligeramente picante y cítrico que equilibra los sabores más dulces y salados.

Cebolleta china. Cumple una doble función en esta salsa: el tallo aporta sabor durante la cocción, mientras que la parte verde, añadida al final, da frescura y un toque ligeramente crujiente.

Chiles secos. Si se utilizan, introducen un picante suave y aromático que no domina, pero sí añade complejidad y un contraste interesante con el dulzor de la miel.

Por último, la fécula de patata mezclada con agua actúa como espesante. Es clave para conseguir esa textura característica: una salsa ligeramente densa, brillante y que recubre perfectamente el pollo sin quedar líquida.

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Cómo preparar pollo frito coreano paso a paso

Prepara el pollo

Retira las puntas de las alitas, divide el resto en dos y condimenta con sal y pimienta negra recién molida.

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Coloca el pollo en un bol. Agrega la harina de trigo, la fécula de patata, el bicarbonato y los huevos. Vuelve a mezclar con las manos hasta que quede una textura suave y cremosa (como la que ves en la imagen). La textura debe ser líquida, pero lo suficientemente espesa para que no se resbale del pollo fácilmente.

pollo frito coreano paso a paso 2

Primera fritura

Echa aceite en una cazuela hasta que cubra unos 3 o 4 centímetros aproximadamente. La cantidad de aceite que vas necesitar dependerá de la amplitud de la cazuela. Y cuanto más amplio sea, más unidades de pollo podrás freír en una misma ronda. Calienta el aceite entre   160 °C y 170 °C. 

Echa el pollo y fríe de 8 a 12 minutos. El tiempo varía dependiendo del tamaño de las alitas, pero el objetivo en la primera fritura es que en el interior queden totalmente cocinadas y, en el exterior, estén ligeramente tostadas. Durante el proceso puedes ir moviéndolas para que se cocinen de manera uniforme. Retira a una rejilla para escurrir el exceso de aceite y para que se enfríen. 

Nota 1*: No satures la cazuela con demasiadas alitas para que se puedan cocinar correctamente.

pollo frito coreano paso a paso 3

Segunda fritura

Vuelve a freír las alitas durante 2 minutos, esta vez a una temperatura mayor, entre  180 °C y 190 °C , para que terminen de dorarse y se vuelvan super crujientes. Retira y deja escurrir sobre una rejilla o un plato con papel absorbente.

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¿Cómo puedo saber la temperatura del aceite sin termómetro?

Si no tienes un termómetro de cocina, no te preocupes, puedes usar estos dos métidos caseros muy útiles para controlar la temperatura del aceite al hacer pollo frito coreano.

1.Método del palillo. Introduce la punta de un palillo de madera en el aceite. Si aprecias equeñas burbujas suaves alrededor, el aceite rondará los 160 °C (ideal para la primera fritura). Si ves burbujas más intensas y constantes, estará más aproximado a los 180 °C (perfecto para la segunda fritura)

2.Observa el comportamiento del pollo. Echa el pollo. Si ves un burbujeo suave, estará a la temperatura correcta para la primera fritura. El burbujeo fuerte será el correcto para la segunda fritura.

temperatura del aceite

Segunda fritura en freidora de aire (alternativa)

Coloca el pollo en la cesta y cocina a 200 °C durante 5 minutos o hasta que lo veas totalmente dorado y crujiente.

Esta alternativa tiene sus pros y sus contras. La parte positiva, es que al realizar la segunda fritura así hace que el pollo expulse todo el exceso de grasa. O sea que un poco menos de grasa pal´ cuerpo. Pero, la parte negativa es que es otro cacharro que lavar.

Versión picante: Salsa gochujang – Yangnyeom tongdak

Pela y ralla el ajo y mezcla ketchup, miel, vinagre de arroz y gochujang en un bol. 

pollo frito coreano paso a paso 6

Calienta una sartén amplia con un poco de aceite para sofreír el ajo a temperatura suave. Una vez comience a desprender su aroma, agrega la mezcla de salsas y cocina hasta que se vuelva espeso y se haya caramelizado ligeramente. 

Echa dentro las alitas fritas y remueve para que se impregnen de la salsa de manera uniforme. Sirve y espolvorea las semillas de sésamo por encima.

pollo frito coreano paso a paso 7

Versión no picante: Salsa de soja y miel – Dakgangjeong

Coloca en una cazuela pequeña todos los ingredientes, excepto el espesante (fécula mezclada con agua) y lleva a ebullición a fuego lento. Retira las aromáticas y agrega el espesante. Remueve hasta que se vuelva textura salsa y apaga el fuego. 

Agrega el pollo frito y mezcla hasta que queden todos los trozos correctamente cubiertos. Sirve y para un toque fresco, agrega hoja de cebolleta china picada.

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Conservar y recalentar

Para conservar el pollo frito coreano correctamente, puedes guardarlo en la nevera durante un máximo de 3 días, siempre en un recipiente hermético para evitar que absorba olores y pierda textura. Si prefieres conservarlo durante más tiempo, también puedes congelarlo hasta 1 mes, aunque en este caso es recomendable hacerlo sin la salsa para mantener mejor su calidad.

A la hora de recalentarlo, lo ideal es utilizar métodos que ayuden a recuperar su característico exterior crujiente. El horno es una excelente opción: caliéntalo a 180 °C y deja el pollo unos 10 minutos. También puedes usar la freidora de aire a la misma temperatura durante unos 5 minutos, obteniendo un resultado muy similar.

Es mejor evitar el microondas, ya que tiende a ablandar el rebozado y hace que el pollo pierda su textura crujiente, que es precisamente una de las claves de esta receta.

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Recetas coreanas para acompañar el pollo frito

receta pollo frito coreano

Pollo frito coreano crujiente (picante y no picante)

El pollo frito coreano es una receta crujiente, jugosa y llena de sabor que combina técnicas tradicionales con salsas intensas. Perfecto para compartir.
Tiempo de preparación 20 minutos
Tiempo de cocción 20 minutos
Tiempo de reposo 10 minutos
Tiempo Total 50 minutos
Raciones: 2 raciones

Ingredientes

Base para el pollo frito

  • 1 kg. alitas de pollo
  • sal y pimienta negra molida al gusto
  • 2 huevos
  • 75 gr. fécula de patata o maicena
  • 25 gr. harina de trigo
  • ½ cdta. bicarbonato sódico o levadura química
  • 750 ml. a 1 litro de aceite de girasol

Opción 1: Salsa picante de gochujang

  • 3 dientes de ajo rallados
  • 3 cdas. de ketchup
  • 3 cdas. de miel
  • 2 cdas. de vinagre de arroz blanco
  • 2 cdas. de gochujang ajustar al gusto
  • sésamo blanco tostado

Opción 2: Salsa no picante de soja y miel

  • 2 cdas. de salsa de soja
  • 1 cda. de miel
  • 1 cda. de agua
  • 2 cdas. mirin
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 2 rodajas de jengibre
  • 1 cebolleta china tallo y hojas por separado
  • 2 chiles secos si prefieres este sabor con un toque picante
  • 1 cdta. de fécula de patata + 1 cda. de agua espesante

Paso a paso
 

Preparación del pollo
  1. Retira las puntas de las alitas y divide el resto en dos. Salpimenta al gusto.
  2. En un bol, mezcla el pollo con la harina, la fécula de patata, el bicarbonato y los huevos hasta obtener una textura cremosa, ligeramente líquida pero que se adhiera bien al pollo.
Primera fritura
  1. Calienta de 3 a 4 centímetros de aceite en una cazuela a 160–170 °C. (*Nota 1) Fríe el pollo hasta que esté cocinado por dentro y ligeramente tostado por fuera (suele tardar de 8 a 12 minutos dependiendo del tamaño). Retira y deja escurrir sobre una rejilla hasta que se enfríe.
Segunda fritura
  1. Fríe nuevamente el pollo a 180–190 °C durante 2 minutos hasta que esté dorado y crujiente. Retira y deja escurrir.
  2. Alternativa de segunda fritura en freidora de aire:
  3. Cocina a 200 °C durante 5 minutos hasta que esté crujiente.
Opción 1: Salsa picante de gochujang
  1. Mezcla ketchup, miel, vinagre de arroz y gochujang en un bol. Sofríe el ajo rallado con un poco de aceite a fuego suave y añade la mezcla. Cocina hasta que espese ligeramente. Incorpora el pollo y mezcla bien. Sirve con semillas de sésamo tostadas por encima.
Opción 2: Salsa de soja y miel
  1. Hierve todos los ingredientes, excepto el espesante, a fuego suave. Retira los aromáticos y añade la fécula disuelta. Remueve y cocina hasta que espese. Apaga el fuego, agrega el pollo y mezcla. Sirve con cebolleta picada.

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