
Hay cosas que se echan muchísimo de menos cuando llevas unos meses fuera de España. En mi caso, una de ellas fue el aperitivo, pero no el aperitivo en sí, que también, si no la sensación de estar tomando el aperitivo.
Ese momento de sacar unas patatas fritas, abrir una lata de mejillones, poner unas aceitunas en la mesa y disfrutar de un buen picoteo sin necesidad de preparar nada complicado. Es que amo, amo tanto que para quienes no me seguís en mi perfil de Instagram, os cuento que en este mundo estaba inspirado nuestro regalo de boda para los invitados.
En esta receta me he montado un aperitivo premium, con absolutamente todo lo que me apetecía de un bocado. Pero obviamente es una receta que puede empezar a funcionar solo con una bolsa de patatas fritas y una lata de mejillones, el resto es al gusto.
¿Qué es el aperitivo de patatas fritas con mejillones?
Por si me lees desde otro lugar del mundo y no sabes de qué se trata esto, te lo cuento. El aperitivo de patatas fritas con mejillones es una propuesta de picoteo inspirada en la tradición española de acompañar una bebida con pequeños acompañamientos: conservas, embutidos, encurtidos, etc.
Desde siempre ha sido un manjar el comer patatas fritas con mejillones o con boquerones, sin nada más. Pero últimamente, en lugar de servir cada ingrediente por separado, se está volviendo super popular el combinar todos estos ingredientes en un mismo plato.
La gracia de esta receta está en el aliño. El jugo de los mejillones es la base de la salsa y para darle más potencia y personalidad lo he mezclado con algunos ingredientes como la mostaza, el limón o el tabasco.
Pero vaya, que es una receta muy versátil: puedes ajustar el picante, cambiar algún encurtido o añadir tus propios ingredientes favoritos.

Ingredientes para preparar este aperitivo
Patatas fritas extra crujientes. son la base del plato y es importante que sean eso, extra crujientes y que solo sean saladas, sin otros sabores añadidos. Estas patatas aguantan mejor el aliño, y aunque lleve un buen rato en contacto con los jugos, no se ablandan con facilidad.

Mejillones en conserva. aportan sabor a mar, una textura tierna y contraste de color. Su jugo es igual o casi más importante que el propio mejillón, ya que es la base para preparar el aliño.
Boquerones en vinagre. Son el acento ligeramente ácido y combinan extremadamente bien con los encurtidos.

Fuet. Para mí, uno de los mejores embutidos de la gastronomía española. Su textura y sabor son perfectos, ya que es de sabor intenso con un punto especiado y una textura carnosa que contrasta perfectamente con el resto de los ingredientes.
Cebolla roja. Es fresco y ligeramente picante al usarlo en crudo. Y cortada en cubitos pequeños, se integra genial con la salsa.
Pepinillos y aceitunas. ¿Qué es un aperitivo sin encurtidos? También aportan acidez y un toque crujiente que equilibra la intensidad de los mejillones y el fuet y hace que todo el conjunto tenga un carácter más complejo. Puedes utilizar las variedades que más te gusten.
Para la salsa
Mostaza de Dijon. Es un potenciador del sabor y, al utilizarse en pequeñas cantidades, no roba el protagonismo del resto de ingredientes. Además, es ese ingrediente que también le agrega capas de complejidad al paladar.
Zumo de limón. Equilibra los sabores más intensos y aporta frescor.
Jugo de mejillones. Es la base de la salsa. Concentra el sabor de la conserva y ayuda a unir el resto de los ingredientes.
Tabasco. Es totalmente opcional, añade el toque picante real a la receta. Si decides agregarlo, comienza echando unas pocas gotas y ve ajustando poco a poco.
Sal y pimienta. Sirven para ajustar el aliño. Ten en cuenta que los mejillones y las conservas ya aportan sal, así que conviene probar la salsa antes de añadir más.

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Cómo preparar el aperitivo de patatas con mejillones paso a paso
Esta receta de patatas fritas con mejillones es muy sencilla y no necesita cocción si utilizas patatas ya fritas y los ingredientes en conserva. La clave está en preparar bien el picadillo, equilibrar la salsa y montar el plato justo antes de servir.
Prepara y corta los ingredientes
Corta el fuet, la cebolla roja, los pepinillos y las aceitunas en cubitos pequeños. Procura que tengan un tamaño parecido entre ellos para que se mezclen bien y haya armonía de ingredientes en cada bocado.

Prepara la salsa de mejillones
En un bol, escurre el jugo de los mejillones y mezcla con la mostaza, el zumo de limón y unas gotas de tabasco. Prueba y corrige con sal y pimienta si lo crees necesario.

Mezcla la salsa con el picadillo
Incorpora a la salsa el fuet, la cebolla roja, los pepinillos y las aceitunas picadas. Remueve para que todos los ingredientes queden bien impregnados. De esta forma, el picadillo absorbe el sabor del jugo de los mejillones y se reparte mejor sobre las patatas.

Monta el aperitivo de patatas fritas
Coloca las patatas fritas extra crujientes en un plato o una fuente amplia. Distribuye por encima la mezcla de ingredientes con su jugo y termina colocando los boquerones y los mejillones.

Ideas para acompañar y variantes
Una de las mejores cosas de este aperitivo es que puedes adaptarlo a lo que tengas en la despensa. La combinación de patatas, conservas y encurtidos admite muchísimas variaciones sin perder su esencia.
Con otros encurtidos. Puedes añadir alcaparras, guindillas o cebollitas en vinagre para intensificar el punto ácido. Si te gustan los sabores más suaves, utiliza menos pepinillos y apuesta por unas aceitunas verdes.
Queso. Un buen queso manchego o cualquier queso bien curado queda espectacular en el picadillo también.
Como parte de una mesa de picoteo. Yo siempre visualizo este plato entre una tabla de quesos y embutidos, gildas o alguna otra elaboración más llenadora como una tortilla de patatas o una ensaladilla rusa y, por supuesto, acompañado de una buena bebida fresca.

Cómo conservar el aperitivo
Como ya te imaginas, este aperitivo está pensado para prepararse y consumirse en el momento, especialmente por el contraste entre las patatas crujientes y la salsa de mejillones.
Si te sobra picadillo con salsa, guárdalo en un recipiente hermético en la nevera y consúmelo preferiblemente en los siguientes 2 días. En cuanto a las conservas (mejillones y boquerones), es importante que lo mantengas refrigerado una vez abierto y consumirlo en el plazo indicado por los fabricantes.
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Aperitivo de patatas fritas con mejillones
Ingredientes
Principales
- 1 bolsa de patatas fritas extra crujientes
- 1 lata de mejillones en escabeche
- 6 a 10 boquerones en vinagre
- 30 gr. de fuet
- ¼ de cebolla roja
- 10 pepinillos pequeños en vinagre
- 10 aceitunas manzanilla
La salsa
- ½ cdta. mostaza de Dijon
- ½ cda. jugo de limón fresco
- Jugo de mejillones
- Tabasco al gusto
- Sal y pimienta al gusto
Paso a paso
- Corta el fuet, la cebolla roja, los pepinillos y las aceitunas en cubitos pequeños.
- Mezcla el jugo de los mejillones con la mostaza, el zumo de limón y unas gotas de tabasco. Prueba y salpimienta al gusto.
- Incorpora el fuet, la cebolla roja, los pepinillos y las aceitunas al bol. Remueve hasta que queden bien impregnados.
- Coloca las patatas fritas en un plato amplio. Reparte por encima el picadillo con su jugo y termina con los boquerones y los mejillones. Sirve inmediatamente.
Notas
- Las cantidades son orientativas y se pueden adaptar al gusto.
- Puedes utilizar mejillones al natural o en escabeche; el sabor de la salsa cambiará según la conserva.
- Añade el tabasco poco a poco y ajusta el limón según prefieras un aliño más o menos ácido.
- Monta el plato just
