
Solo puedo decir que esta ensalada césar de miso es una absolutísma locura. Soy una amante de las buenas ensaladas en verano y en cada temporada de calor aprovecho para probar nuevas combinaciones. Digamos que esta versión es una mezcla-reinterpretación de la clásica ensalada césar, y es que en lugar de que sea protagonista la anchoa, es la pasta de miso, un umami por otro.
Descubre la salsa césar de miso
La primera vez que me enamoré de una ensalada “rara” fue en un restaurante japonés fusión de Madrid. Recuerdo que era un menú degustación y el primer plato era una ensalada de brotes. Lo removí y me llevé un par de hojas a la boca sin esperarme tal explosión de sabor. Solo puedo recordar que el sabor protagonista era la salsa de soja con notas a cosas, que lo hacía equilibrado, complejo y que estaba buenísimo. Y estos imprevistos son los que hacen que vea alimentos y combinaciones de alimentos de otra manera.
Desde aquel momento me volví mucho más fan de las ensaladas, de juntar ingredientes no tan propios de este tipo de platos -o al menos no en la cultura gastronómica occidental. Si la anchoa queda bien con el parmesano, la pasta de miso es casi casi una apuesta segura. Así que aquí estamos, con una salsa césar de miso.

¿Qué es el miso y cómo elegir el más adecuado?
El miso o pasta de miso es un condimento tradicional japonés elaborado mediante la fermentación de soja, sal y koji, el hongo encargado de descomponer los almidones y proteínas creando umami. El resultado es una pasta densa, aromática y de uso muy versátil. Su perfil puede variar desde suave y ligeramente dulce hasta intenso y salado, dependiendo del proceso de pafricación y del tiempo de fermentación.
Antes de comprar cualquier miso, es importante fijarse en el tipo y en el uso que le vas a dar. El miso blanco o shiro miso es ideal para principiantes o recetas ligeras como aliños y ensaladas, ya que tiene un sabor más delicado. En cambio, el miso rojo o aka miso es más intenso y funciona mejor en guisos, sopas o platos donde buscas profundidad.

Ingredientes para preparar ensalada césar de miso
Puedes conseguir todos los ingredientes de despensa asiática en bean eats 🙂
Para la salsa césar de miso
Mayonesa. Es cremosa que da cuerpo al aderezo. Si lo prefieres, también puedes hacerlo con yema de huevo y un poco más de aceite de oliva virgen extra, como si hicieras esta base desde cero, pero personalmente prefiero hacerlo así porque no varía tanto en el resultado final al llevar más ingredientes y se me hace más práctico.
AOVE (aceite de oliva virgen extra): Una vez emulsionado aporta un punto más de cremosidad y además le da un sabor intenso a aceite de oliva.
Jugo de limón: Es el toque de frescura y acidez que equilibra el resto de ingredientes grasos y de sabor intenso.
Pasta de miso blanco. Recuerda escoger una buena y que te guste mucho, que es la prota de la salsa.
Salsa inglesa. Es uno de los ingredientes característicos de la ensalada césar tradicional, que al igual que su uso en conjunto con la anchoa, en este caso acompaña a la pasta de miso para intensificar el sabor del conjunto aportando profundidad y complejidad.
Mostaza de Dijon. En la receta original se utiliza a modo de emulsionante entre el aceite y el limón, aunque como yo he utilizado mayonesa, no sería estrictamente necesario. Pero el sabor ligeramente picante que aporta es muy interesante y va muy bien con la mayonesa y el queso.
Ajo rallado. Es la parte aromática de la salsa. Se que su sabor en crudo no es algo que no gusta a todos, pero aún así insisto en que lo pruebes aunque sea en menor cantidad. Sal y pimienta negra. Úsali para ajustar el sabor final y que quede redondo.

Para la ensalada
Lechuga romana. También conocida como «cos o lechuga orejona“, es una de las típicas para preparar ensalada césar. Es mi favorita, pero cualquier lechuga con cuerpo y que sea crujiente es perfecta. Las alternativas que se me ocurren en este momento son: cogollos, iceberg o escarola.

Picatostes. Es otro crujiente diferente al de la lechuga. Y aunque sea un plato frío, el carbohidrato hace que se sienta más cálido al estómago (no sé si esto es algo extraño de entender jaja). Te recomiendo muchísimo que utilices picatostes de ajo si te gusta este sabor.
Lascas de parmesano. Es intenso, salado, umami y hace el match perfecto con la lechuga, los picatostes y el pollo.
Pechuga de pollo. No es un ingrediente presente en la receta tradicional, pero si quieres hacer de esta receta un plato completo, un plato único, para mí es la mejor opción. Porque como ya he comentado, se lleva muy bien con el resto de ingredientes.

Cómo hacer ensalada César de miso paso a paso
Prepara la salsa césar de miso
Coloca todos los ingredientes de la salsa en un tarro mediano con tapa hermética. Agita fuerte hasta que la salsa emulsione y queden todos los ingredientes correctamente integrados.

Monta la ensalada
Lava, seca y corta las hojas de la lechuga. Coloca la lechuga en una ensaladera y mézclalo con la salsa. Sírvelo con picatostes, pollo deshilachado y lascas de queso.

¿Cómo preparar el pollo para una ensalada césar?
Como buena asiática, nunca he sido la persona más fan de la pechuga de pollo, pero en esta receta queda muy muy bien. Lo único que hago es echarlo en una cazuela con abundante hirviendo y lo dejo cocer durante 10 a 15 minutos, dependiendo del tamaño. Luego apago el fuego, echo un buen pellizco de sal para que se disuelva con el calor y también un diente de ajo.
Se puede utilizar directamente una vez esté frío, pero si me da tiempo y me acuerdo, prefiero hacerlo el día anterior ya que el reposo en este mismo líquido en la nevera hace que mejore la textura y penetre mejor el aroma a ajo.

¿Cómo conservar la ensalada?
Nada de congelador, pero lo que sí puedes es guardar los diferentes elementos de la ensalada por separado en la nevera. Una vez hecha la salsa aguanta refrigerada hasta 3 o 4 días en el propio tarro tapado al igual que el pollo. En cuanto a la lechuga, te recomiendo lavar, secar y cortarlo el mismo día que lo vayas a servir ya que entero aguanta mejor.

Dudas que suelen surgir
¿Puedo sustituir el miso blanco?
Sí, puedes usar variantes de miso más intensos/rojos, aunque el miso blanco es más suave y queda más equilibrado con el resto de ingredientes.
¿Qué hago si me ha quedado la salsa muy espesa o demasiado líquida?
Es algo totalmente normal, recién hecha es bastante líquida, pero el reposo en la nevera hace que se espese. En cualquier caso, si no está 100% a tu gusto, puedes ajustarlo echando un chorrito de agua o de jugo de limón para hacerlo más líquido, o agregarle un poco más de mayonesa o aceite para espesarlo.
Otras recetas fresquitas que te podrían gustar
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- Ensalada de pepino estilo Din Tai Fung
- Ensalada de patata japonesa

Ensalada césar de miso
Ingredientes
Para la salsa
- 4 cdas. de mayonesa
- 3 cdas. de AOVE
- 1 cda. de jugo de limón
- 1 cda. de pasta de miso blanco
- 1 cdta. de salsa inglesa
- 1 cdta. de mostaza de Dijon
- 1 diente de ajo rallado
- Sal y pimienta al gusto
Para la ensalada
- 1 lechuga romana
- Picatostes al gusto pueden ser de ajo
- Lascas de parmesano al gusto
- Pechuga de pollo cocida deshilachada
Paso a paso
- Mezcla todos los ingredientes de la salsa en un tarro con tapa y agita hasta emulsionar.
- Lava, seca y corta la lechuga. Coloca y mézclala con la salsa
- Añade el pollo, el parmesano y los picatostes. *Te dejo un poco más arriba en el artículo algunos trucos para que el pollo quede perfecto.
